Pasado, Presente y Futuro

pasado,presente y futuro

Si tan solo pudiera volver el tiempo atrás cambiaría lo que ahora me arrastró a la oscuridad. Aunque, buscando ser dueño de ideas racionales, la clave del éxito no sería pensar solamente en recobrar la juventud, sino en recuperarla considerando estos años que han pasado. Aunque he llegado a la conclusión, mirándome confuso al espejo de mi pequeño piso que, por más que volviera el tiempo atrás con la mentalidad que tengo hoy, cuando llegase a este mismo punto en que el tiempo ha transcurrido: tendría este mismo pensamiento de querer volver el tiempo atrás.

Esta enfermiza obsesión me trae a colación lo tonto que resulta inmiscuirse en situaciones imposibles, en imaginar haber tomado otro camino diferente al que hemos escogido, porque el claro gobierno que esa macabra idea produce, no hace más que buscar atacarnos con lo más preciado que tenemos: el futuro.

Porque si pienso en el pasado, si dejo que esa nube cubra mi semblante, ninguna otra preocupación se asomará, y necesito un problema diferente, uno que valga la pena. Preciso abrir las puertas de lo que puede venir, mirando en los rincones de lo que hubiera hecho diferente, solamente, para que las próximas vueltas del reloj no sean plagadas de arrepentimientos.

Mi espejo me informa que aún no tengo demasiadas arrugas, por lo tanto aún poseo la oportunidad de combatir contra mis fantasmas y de zambullirme en aguas de placer. Aunque, necesito calmarme, respirar y exalar, para mirar hacia adelante sabiendo que a todos nos golpea la misma incertidumbre. Porque si esta incerteza está presente en todos los seres humanos, entonces es normal, y de esa manera -al ser normal- no debería agobiarme, ¿o si?. Pero claro está, somos seres sentimentales que buscamos verter gotas de racionalidad en lo que pensamos.

¡Maldita racionalidad! Ese atisbo de paz que nos envuelve con su manto para así calmar lo que no podemos controlar.
Tal vez esa sea la solución, sin embargo, debo mantenerla en secreto; quienes son rodeados por la incapacidad de la lógica, defenderán los sentimientos, empleando la ausencia de lo que precisan para defender cualquier postura: la racionalidad.

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